


Reforma de cocina en Iturrama, Pamplona
Una cocina abierta, luminosa y conectada con el salón
El punto de partida
Maite e Iñaki querían renovar por completo su cocina y mejorar su relación con el salón. Buscaban un espacio mucho más luminoso, práctico y abierto, donde pudieran cocinar y, al mismo tiempo, compartir momentos con la familia o recibir amigos.
La distribución anterior no aprovechaba todas las posibilidades de la vivienda y la cocina se percibía como una estancia demasiado independiente. Además, necesitaban aumentar la capacidad de almacenaje y disponer de una superficie de trabajo más amplia.
Lo que querían conseguir
Los clientes tenían claras varias prioridades:
- Abrir la cocina hacia el salón.
- Conseguir una estancia más luminosa y agradable.
- Incorporar una gran superficie de trabajo.
- Aumentar la capacidad de almacenaje.
- Integrar los electrodomésticos.
- Crear una cocina elegante, pero cálida y fácil de mantener.
- Mantener cierta separación visual entre la cocina y el salón, sin volver a cerrar los espacios.
Nuestra propuesta
Desde Arena y Agua planteamos una cocina abierta organizada alrededor de una amplia península, que funciona como superficie de trabajo, espacio de almacenaje y punto de encuentro.
El pilar estructural existente se mantuvo visible y se convirtió en un elemento protagonista del proyecto. Su acabado en hormigón aporta personalidad y marca de una forma natural la transición entre la cocina y el salón, sin interrumpir la entrada de luz ni la comunicación entre ambos espacios.
Para el mobiliario escogimos tonos claros que aportan luminosidad y amplitud. Los detalles de madera introducen calidez, mientras que las superficies claras con un delicado veteado proporcionan continuidad y elegancia.
Los electrodomésticos se integraron en una zona de columnas, dejando una imagen mucho más limpia y ordenada. También se estudió cuidadosamente la iluminación, incorporando luz funcional en las zonas de trabajo y puntos ambientales que hacen la cocina más acogedora.
El resultado
La nueva distribución ha transformado por completo la zona de día. La cocina se comunica ahora con el salón, recibe más luz natural y permite disfrutar de una forma de vida mucho más abierta y familiar.
La península proporciona una superficie de trabajo generosa y facilita la relación con las personas que se encuentran en el salón. Al mismo tiempo, el pilar conservado establece una separación visual muy interesante entre los dos ambientes.
El resultado es una cocina elegante, luminosa y funcional, diseñada pensando tanto en el uso diario como en los momentos compartidos.
La experiencia de los clientes
“Queríamos abrir la cocina al salón, pero nos preocupaba que todo quedara demasiado unido y se perdiera la sensación de orden. Arena y Agua encontró la distribución perfecta y supo convertir incluso el pilar existente en una parte especial del diseño. Ahora tenemos mucha más luz, espacio y almacenaje, y la cocina se ha convertido en el centro de nuestra casa.”
— Maite e Iñaki, Iturrama
