Sara Sanz, la persona detrás de Arena y Agua
Lo que nos mueve
El origen de una forma de hacer.
Arena y Agua nació en 2013, después de mi paso por empresas de referencia del sector como Domus, Local Diseño e Iriarte y Salinas. Fue en Local Diseño donde conocí a Maite Aizcorbe, profesional de referencia del interiorismo navarro y fundadora de Tinta China. Con el tiempo, aquella relación profesional se convirtió también en amistad.
La idea de montar mi propio proyecto surgió en un viaje que hicimos juntas. Maite me animó a «volar sola», y en esa misma conversación nació el nombre: Arena y Agua, inspirado en dos de los elementos fundamentales para fabricar cemento — uno de los materiales que está presente en cualquier obra o reforma.
Por qué reformamos como lo hacemos.
No creo que lo que diferencia a una empresa de reformas sea gestionar bien las licencias o coordinar los gremios — eso forma parte del trabajo, no es un extra. Lo que de verdad marca la diferencia es el trato personalizado, la cercanía y la implicación en cada proyecto. Por eso decimos que no a obras cuando ya tenemos las que podemos atender bien: prefiero tener menos abiertas a la vez y dedicarle a cada una el tiempo, la atención y el seguimiento que se merece, que aceptar todo lo que llega.
Cada proyecto lo asumo como si fuera para mí misma. Si hay algo que me gustaría escuchar de un cliente al terminar, es que me diga, ¡Sara vente a tomar un café en la nueva cocina!.
